Categoría: "Enología"

El origen del Brindis

Lunes, 10 de Diciembre de 2012

¿Cuál es el origen de la palabra brindis? ¿Desde cuándo se realiza?Libacion en la antigua Grecia

Es posible que el origen del brindis provenga del ritual religioso de la libación. En la antigua Grecia, los guerreros derramaban vino sobre un altar o sobre la tierra como afrenta a los dioses antes de partir a la batalla o en las ceremonias de vestimenta para la guerra. Este ritual aparece en las cerámicas y escritos de la época. También lo hace Aquiles en la Ilíada, derramando vino e invocando protección para su compañero de armas Patroclo en la guerra de Troya.

En el siglo IV A.C. los anfitriones griegos antes de los grandes banquetes, brindaban delante de sus comensales bebiendo en primer lugar asegurando al resto de sus invitados que el vino no estaba envenenado, costumbre que heredaron los romanos ya que también eran aficionados al uso del veneno.

Hay quien defiende que el brindis no sólo se realizaba para poner en contacto el líquido de los comensales derramando el contenido de uno sobre el otro para asegurar la buena fe de los interesados, sino que los invitados hacían chocar sus copas para llamar la atención de los sirvientes que rellenaban el líquido en cuestión.

La palabra brindis es más “reciente” y se remonta al año 1.527. En este año las tropas mercenarias germanas bajo el mando de Carlos V saquearon Roma. Cuando este llegó al escenario de la batalla, los militares germanos con las copas llenas de vino pronunciaron las palabras Ich bring dir´s (Yo te la ofrezco). Por cierto que Carlos V vistió el luto una temporada por la atrocidad del saqueo.

Hoy en día entendemos el brindis dentro de una celebración, componiéndose normalmente de tres partes:

  • La parte verbal: donde el anfitrión o la persona indica la razón del brindis.
  • La ratificación: donde el resto de los involucrados alzan sus copas o las chocan con los demás.
  • El trago: donde mucho o poco, cada uno bebe de su copa.
Cuadro sobre el Brindis

Así pues recordar que cuando se cata un vino entran en juego todos los sentidos: la vista y el olfato, el tacto en boca y el gusto y como no, el oído cuando brindamos.

“ Mientras la uva llore, beberemos sus lágrimas,… ¡salud!”

Equipo de Vinummm

Rosado Vs Clarete

Lunes, 3 de Diciembre de 2012

Un rosado o un clarete ¿es lo mismo? En apariencia sí, pero se trata de vinos diferentes  con métodos de elaboración diferentes.

La elaboración de un vino Rosado se asimila a la de los vinos blancos y el Clarete a la de los tintos.

La elaboración del vino tinto se hace introduciendo en un depósito uva tinta y macerando durante la fermentación el mosto con los hollejos (pieles) para dar color al tinto. Si limitamos esa maceración la cesión de color es menor y tendremos un “tinto” con menos color, esto es  un vino clarete. Antiguamente un clarete era un vino mezcla de vino tinto con vino blanco, práctica que en la actualidad no se lleva al cabo por la prohibición de mezclar “colores” en los vinos.

Foto Rosado y Clarete

La elaboración de un blanco consiste en prensar la uva blanca a la entrada de la bodega y fermentar el mosto sin contacto con las pieles. Para elaborar un vino rosado podemos obtenerlo mediante dos técnicas diferentes: Prensar uva tinta y obtener un mosto rosado que fermentaremos sin contacto con las pieles (como un blanco), o introducir en un depósito uva tinta (como en un tinto) dejándola macerar con el mosto durante unas horas antes de que comience la fermentación, y una vez obtenido el color deseado sangrar el depósito, esto es sacar sólo el mosto rosado y fermentarlo (como un blanco).

Son vinos que tradicionalmente se han elaborado por toda España, desde Cigales a Navarra desde el Penedés hasta La Rioja desde La Mancha al Somontano.

Estos tipos de vino merecen la atención del consumidor, pues se trata de vinos de estilos no tan conocidos, aportando caldos muy afrutados (fresa, frambuesa), exquisitos para consumir en verano o con comidas delicadas (carnes blancas, menestras, ensaladas, pastas) y con una sensación en boca que posee la frescura de los blancos con la sedosidad y elegancia de los tintos.

 

Preparando el invierno en Bodega

Martes, 27 de Noviembre de 2012

Atrás queda ya el movimiento de remolques y cajas llenas de uva que se recepcionan en bodega durante septiembre y octubre, el olor a fermentación en las bodegas, el prensado de las uvas y hollejos.

Durante esta época del año, la bodega está en relativa “calma”, pues todo el vino de la cosecha 2012 está en las barricas y depósitos esperando el invierno.Foto de Emparrado

Es después de la vendimia y cuando todo el vino ha realizado la fermentación alcohólica (las levaduras transformaron el azúcar en alcohol), cuando se realiza en los vinos tintos una segunda fermentación llamada fermentación maloláctica. En este caso la fermentación la realizan las bacterias lácticas transformando el  ácido málico del vino en ácido láctico, lo que hace al vino tinto más suave y agradable en boca. En el caso de los vinos blancos es una fermentación que normalmente no se realiza pues se trata de vinos donde se busca más acidez y una sensación diferente en boca.

Hay una labor que se realiza durante todo el año en la bodega, pero es en esta época de fundamental importancia. Se llama trasiego. Trasiego significa mover el vino de un envase a otro. La peculiaridad es que en el vino recién terminado hay muchas sustancias propias de la fermentación que siguen en suspensión y con el tiempo van cayendo al fondo del depósito. Al trasegar movemos sólo el vino limpio de la parte superficial dejando la parte sucia en el fondo del depósito. De esta manera y con los sucesivos trasiegos, vamos poco a poco limpiando el vino de una forma natural.

Otro factor importante es el frío, pues aprovechando las bajas temperaturas de esta época del año, los vinos se estabilizan eliminando la cantidad de tartratos (cristales) que poseen en exceso. Podéis leer más sobre este tema en el artículo ¿Y esos cristales?

¿Se puede hacer vino blanco de uva tinta?

Lunes, 26 de Noviembre de 2012

Esta es una pregunta que nos puede sorprender, ya que como todos sabemos, de las variedades de uva tinta (Tempranillo, Garnacha, Pinot noir,…) se elaboran los vinos tintos y de las variedades de uva blanca (Albariño, Verdejo, Chardonnay,…) los vinos blancos.

Pero hay un punto en el que las uvas tintas y las uvas blancas coinciden, y es en el color de su mosto que en aUva Tinta, Uva blancambos casos es blanco. Si exprimimos un racimo de uva tinta, el color de su mosto es blanco.

Entonces, ¿quién aporta el color al vino tinto? La respuesta está en la piel de los granos de uva (u hollejo). Las variedades de uva tinta poseen un hollejo coloreado. Este color se lo aportan unos compuestos que se llaman Antocianos, en cambio este compuesto no existe en la piel de las uvas blancas, por lo que el mosto y el vino blanco no tienen color.

¿Cómo conseguimos un mosto con color que será un vino tinto? La respuesta está en el diferente método de elaboración para los blancos y los tintos. En la elaboración del vino tinto partimos de uva tinta, y se coloca el mosto en contacto con los hollejos durante la fermentación, lo que provoca una maceración de la piel con el mosto. Con el paso de los días, este mosto va adquiriendo más y más color obteniendo un caldo coloreado (vino tinto).

En el caso de las uvas blancas, cuando entran en la bodega son prensadas obteniendo el mosto blanco, que tras su fermentación dará origen al vino blanco.

Ahora llega la pregunta clave: ¿Se puede hacer vino blanco con uva tinta? La respuesta es . En el caso concreto de los cavas, es una técnica especial usar variedades tintas para la elaboración de vinos blancos. Una de las variedades tintas más usadas es el Pinot noir, que se prensa con máximo mimo para evitar la cesión de color de los hollejos al mosto, obteniendo unos cavas perfumados y de color amarillo, con reflejos grisáceos característicos de la variedad. En este caso podemos ver la alusión en la etiqueta Blanc de Noirs (blanco de tintos).