Categoría: "Control Plagas"

La Filoxera, un antes y un después

Lunes, 1 de Febrero de 2010

La filoxera es un insecto muy similar a los pulgones y de gran importancia en viticultura pues ataca a la vid. En su ciclo vital, parte del ataque lo realiza en la parte aérea de la planta, produciendo picaduras sobre las Filoxerahojas lo que provoca pequeñas ampollas sobre estas. Pero su principal daño lo producen en la parte del ciclo bajo tierra, cuando las picaduras se producen en las raices, las partes de la raiz atacada se pudren, produciendo con el tiempo la muerte de la planta.
Su aparición en Europa data de 1863, en Francia. A partir de ahí se va extendiendo por todo el mundo, llegando por ejemplo a La Rioja en 1899. Se provoca una gran crisis a nivel mundial ya que el viñedo sufre un gran retroceso por este ataque.
Hay una bonita historia acerca de la filoxera. Los viñedos franceses, ante el ataque de esta plaga, decidieron buscar zonas donde aún no hubiera afectado y así poder mantener su mercado del vino. Llegaron a Haro (La Rioja), buscando caldos de similares características a los suyos, y allí fundaron diferentes bodegas en torno al Barrio de la Estación de ferrocarril, para poder transportar los vinos. Fue la época floreciente de esta comunidad, con el ferrocarril, el teléfono o la luz (recordar que Haro es la primera población de España en contar con luz electrica (“Ya estamos en Haro, que se ven la luces”)
Viñedo

Dentro de las muchas soluciones que se plantearon para combatir la plaga, la única con un resultado eficiente hasta nuestros días es el injerto. Se observó que las raices de las plantas de vid americanas eran resistentes a la filoxera. El injerto consiste en utilizar la parte americana de la vid para las raices y la parte europea para las hojas y los frutos, Es lo que actualmente se utiliza a lo largo de los viñedos del mundo.
Pero aún hoy en día existen zonas libres de filoxera, como puede ser el caso de Chile, de ciertas partes de Australia, o incluso de España, ya que la plaga es incapaz de completar su ciclo en suelos arenosos o con ciertas peculiaridades. Por ello podemos contemplar viñedos realmente antiguos que han sobrevivido a esta etapa y que aportan caldos de características impredecibles.

Si queréis degustar una verdadera joya, aquí tenéis uno de los pocos vinos prefiloxéricos que quedan en España: Dominio de Berceo.