Categoría: "Historia"

Frases célebres (y II)

Lunes, 14 de Junio de 2010

Segunda entrega de las frases célebres. Esperamos que os gusten.

“El vino es una cosa maravillosamente apropiada para el hombre si, tanto en la salud como en la enfermedad,  se administra con tino y justa medida.” Hipócrates

“Vino de viñas viejas,  que bien te tomo y que mal me dejas.” Refrán popularUna copa y una playa al atardecer

“Carne de hoy, pan de ayer,  vino de antaño y vivirás sano.” Refrán popular.

“En la viña de los años idos me festejo a mí mismo y el canto de las vendimias brota, alegre, de mi garganta.” Endre Ady

“Las gentes del Mediterráneo empezaron a emerger de la barbarie cuando aprendieron a cultivar el olivo y la vid.” Tucídides

“El primer vaso de vino abre al segundo el camino.” Refrán popular

“Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.” Refrán popular

“El vino puede considerarse, con razón, como la más saludable e higiénica de las bebidas.” Louis Pasteur

“Creo que el vino es la bebida habitual de los pueblos con señorío, que no se sienten superiores, pero que lo son.” Jose Fuentes Mares

“Si quieres vivir mucho, guarda un poco de vino añejo y un amigo viejo.” Refrán popular

 

Frases célebres

Jueves, 20 de Mayo de 2010

Con este título, vamos a iniciar una serie de artículos con frases célebres relativas al vino, sobre todo aquellas que sean especialmente ocurrentes o que describan muy bien algún aspecto del vino.

“Los malos hombres viven para comer y beber, pero los buenos comen y beben para vivir.” Atribuido a Sócrates.

“Vieja madera para arder, viejo vino para beber, viejos amigos en quien confiar y viejos autores para leer.” Francis Bacon

“Comer sin pan y sin vino es locura o desatino.” Refrán popular.

“¿Hay algo, pregunto yo, más noble que una botella de vino bien conversado entre dos almas gemelas?” Coplas del vino. Nicanor Parra.

“Esta es la bodega, la noble bodega,
que guarda en sus fondos los vinos añejos,
calmante que todos los males sosiega,
locuaz dictadora de sanos consejos.” Narciso Alonso.

“Si los amantes del vino y del amor van al infierno… vacío debe estar lo que llamamos cielo.” Omar Khayyan

“Vivamos para beber,  porque para beber vivimos.” Miguel de Cervantes

“Viva el buen vino, que es el gran camarada para el camino.” Pío Baroja

“Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia, como si ésta ya fuera ceniza en la memoria.” Jorge Luis Borges

“El vino mueve la primavera,
crece como una planta la alegría.
Caen muros, peñascos, se cierran los abismos, nace el canto.” Pablo Neruda.

La Filoxera, un antes y un después

Lunes, 1 de Febrero de 2010

La filoxera es un insecto muy similar a los pulgones y de gran importancia en viticultura pues ataca a la vid. En su ciclo vital, parte del ataque lo realiza en la parte aérea de la planta, produciendo picaduras sobre las Filoxerahojas lo que provoca pequeñas ampollas sobre estas. Pero su principal daño lo producen en la parte del ciclo bajo tierra, cuando las picaduras se producen en las raices, las partes de la raiz atacada se pudren, produciendo con el tiempo la muerte de la planta.
Su aparición en Europa data de 1863, en Francia. A partir de ahí se va extendiendo por todo el mundo, llegando por ejemplo a La Rioja en 1899. Se provoca una gran crisis a nivel mundial ya que el viñedo sufre un gran retroceso por este ataque.
Hay una bonita historia acerca de la filoxera. Los viñedos franceses, ante el ataque de esta plaga, decidieron buscar zonas donde aún no hubiera afectado y así poder mantener su mercado del vino. Llegaron a Haro (La Rioja), buscando caldos de similares características a los suyos, y allí fundaron diferentes bodegas en torno al Barrio de la Estación de ferrocarril, para poder transportar los vinos. Fue la época floreciente de esta comunidad, con el ferrocarril, el teléfono o la luz (recordar que Haro es la primera población de España en contar con luz electrica (“Ya estamos en Haro, que se ven la luces”)
Viñedo

Dentro de las muchas soluciones que se plantearon para combatir la plaga, la única con un resultado eficiente hasta nuestros días es el injerto. Se observó que las raices de las plantas de vid americanas eran resistentes a la filoxera. El injerto consiste en utilizar la parte americana de la vid para las raices y la parte europea para las hojas y los frutos, Es lo que actualmente se utiliza a lo largo de los viñedos del mundo.
Pero aún hoy en día existen zonas libres de filoxera, como puede ser el caso de Chile, de ciertas partes de Australia, o incluso de España, ya que la plaga es incapaz de completar su ciclo en suelos arenosos o con ciertas peculiaridades. Por ello podemos contemplar viñedos realmente antiguos que han sobrevivido a esta etapa y que aportan caldos de características impredecibles.

Si queréis degustar una verdadera joya, aquí tenéis uno de los pocos vinos prefiloxéricos que quedan en España: Dominio de Berceo.

… y otra pizca más

Martes, 1 de Diciembre de 2009

AnforasPues si, el vino tiene un antes y un después en su historia. Algo que marcó un punto de inflexión sin precedentes, y a la que difícilmente se puede igualar. Todo en base a  su conservación.

Claro, uno piensa cómo se podían conservar los caldos en épocas de los romanos, o de los griegos. Imaginemos los envases que se usaban, su transporte y los sabores del vino…Vinos a los que se añadían hierbas aromáticas, o se diluían en agua para poder ser consumidos. Pero en el siglo XVIII se comenzó a usar un componente que aseguraba la conservación del vino por combustión en los envases, el azufre. Así es, quemando una mecha de azufre, se consigue un compuesto que se usa hasta nuestros días, el sulfuroso. Fijaros en la contraetiqueta de los vinos donde se señala “contiene sulfitos”.

Entonces ¿qué vinos triunfaban antes del S XVIII? -Los vinos con gran contenido en alcohol. Y, ¿por qué? - Porque un alcohol elevado en el vino evita la proliferación de microorganismos. La transformación del mosto en vino, se debe a varias actuaciones producidas por microorganismos. Estos, levaduras y bacterias, transforman el azúcar en alcohol (microorganismos “buenos”) y el alcohol en ácido acético (vinagre), claramente los “malos”.

Monte Testaccio
Por ello, en época de los romanos estaba tan en uso los vinos de Jerez, que aguantaban el transporte y consumo en el tiempo. Vinos con elevadas graduaciones alcohólicas que adquirieron grandísima fama.
Y fijaros en el increíble dato del monte Testaccio en Roma. Se trata de una colina artificial, compuesta por 26 millones de ánforas romanas con origen, la gran mayoría de ellas, en la zona de Cádiz, antiguo Gadir.