Pero, ¿qué es el vino?
Viernes, 15 de Enero de 2010El vino, como parte fundamental de nuestra alimentación y cultura, hay que entenderlo desde dentro, desde los elementos que lo componen. De esta manera, entendiendo su composición, entenderemos las sensaciones que nos transmite.
- El agua es la base fundamental sobre la que se asienta el vino. En torno al 85 % de su contenido lo forma este compuesto indispensable.
- El alcohol (en forma de etanol), es el siguiente compuesto en cantidad, representando entre el 11 y el 15 % del total (fíjate cómo cada botella de vino en su etiqueta lleva el % de alcohol correspondiente). El alcohol transmite en cata la potencia del vino, y es parte importante de su cuerpo y persistencia. Curiosamente el etanol transmite una sensación dulce, haciendo a los vinos más redondos y agradables. No hay que olvidar la importancia que el alcohol tiene en los aromas del vino ya que actúa como su soporte y potenciador.
- El glicerol es el siguiente compuesto en porcentaje. Se trata de un alcohol fundamental que aporta al vino gran parte de su volumen y untuosidad, debido también a su sabor dulce. Es el glicerol el responsable de las lágrimas que tan curiosas nos resultan después de mover la copa de vino.
Además de estos dos alcoholes, existe una amplia lista de alcoholes minoritarios que son responsables de gran parte de los aromas del vino. - Los ácidos son también compuestos importantes en el vino. Es el ácido tartárico, propio de la uva y del vino, el que mayor proporción posee. Hay otros como el láctico, el málico, el succínico,… Cómo no, transmiten la sensación de acidez al vino, su frescor, su equilibrio.
- Las sales, como sulfatos, malatos o fosfatos transmiten su sensación salada. La cantidad y proporcion de estos compuestos dependen mucho de las características del suelo sobre el que se cultiva la vid.
Y después tenemos los compuestos fenólicos, como los antocianos o los taninos, de gran importancia en el vino ya que aportan el color a los tintos los primeros y contribuyen en gran parte al cuerpo y estructura los segundos, transmitiendo sensaciones de amargor o astringencia.
No se puede cerrar la lista con estos compuestos, ya que el vino está formado por cientos de pequeños contenidos de diferentes sustancias que hacen a cada uno de los caldos únicos e irrepetibles.




