Archivos de Diciembre de 2011

Nuestras variedades: el Graciano

Viernes, 16 de Diciembre de 2011

El Graciano es una variedad de uva tinta cuyo origen se cree puede encontrarse en La Rioja y Navarra.
Se trata de una variedad minoritaria (en la DOCa Rioja ocupa el 1% de la superficie de viñedo) con grandes aptitudes para vinos de calidad. Posiblemente el origen del nombre venga de la palabra latina “gratus”,  agraciado, amable, gracioso y virtuoso. D. Pedro López de Heredia  la describió como la “gracia” de los vinos de Rioja.

La recuperación del Graciano sigue en auge hoy en día, y cada vez son más las bodegas que apuestan por esta variedad, ya sea como vino monovarietal o como coupage con otras variedades. Esto se debe en gran parte a la apuesta de la Universidad de La Rioja por el estudio de variedades minoritarias poco conocidas por el consumidor o en peligro de desaparición.Racimo de Graciano

En el viñedo, el Graciano se comporta de una manera peculiar, y como el resto de las variedades presenta características diferenciales. Se trata de una planta con gran resistencia a enfermedades, vigorosa, con brotación tardía y cuyos racimos son de tamaño medio con bayas pequeñas. Las hojas tienen un factor que la diferencian del resto de las variedades, y es la blanca vellosidad en la parte del envés. Son muy importantes las características climáticas del año, pues de ello va a depender la calidad final de la uva. Necesita de zonas cálidas para poder completar su maduración y alcanzar la calidad óptima. Es una variedad crítica a la hora de decidir el momento de vendimia, ya que en las fechas cercanas a su recolección, ante un cambio de temperatura o un golpe de sol, puede ser sensible a la deshidratación.

Una vez en bodega, los vinos que produce son muy característicos por su acidez natural, potente color y aromas a piel de naranja, pimienta blanca y frutas rojas. Cuando se introduce en boca, se trata de un vino potente, con una marcada acidez que le confiere viveza y frescura, con un postgusto largo y agradable.
El Graciano es muy interesante como vino monovarietal (100% de la misma variedad) ya que posee características muy marcadas y que difícilmente se encuentran en otros vinos por su color, sus aromas y su sensación en boca.
También se puede usar como acompañante de otras variedades, pues aporta color a la mezcla, así como un aumento de acidez que va a dar al vino final frescura y viveza.

La crianza de este tipo de vinos es óptima, ya que el grado alcohólico (en torno a 13,5 %), sus taninos estructurados y una acidez elevada, van a asegurar una correcta evolución en barrica y en botella, manteniendo sus características y el alma de la variedad sin alteraciones.

A continuación os proponemos un vino monovarietal de Graciano, exclusivo y único: