La Paradoja francesa
6 de Marzo, 2012El término Paradoja Francesa se refiere a una peculiaridad dietética estudiada desde finales de siglo XIX y profundizada durante las últimas décadas de nuestra época.
El hecho en sí consiste en que los franceses, a pesar de poseer una dieta rica en grasas (foie, lácteos,…) sufren unos índices de enfermedades cardiovasculares menores al del resto de los países industrializados. Asimismo, su esperanza de vida es una de las más longevas del mundo.
Pues bien, en Estados Unidos se preguntaban por qué en un país como Francia, con su dieta rica en grasa, grandes consumidores de sal y de alcohol, había tantos ancianos saludables. La proporción de grasas consumidas en ambos países eran similares, pero las incidencias cardiovasculares eran mayores en EEUU.
Esta situación es conocida como La Paradoja Francesa y está explicada por el consumo moderado de vino como parte fundamental de la dieta mediterránea. En ella se incluyen los ajos, los tomates y los pimientos que son alimentos ricos en antioxidantes, los pescados azules, las legumbres, frutos secos,… y por supuesto el aceite de oliva y el vino, íntimamente ligados a nuestra cultura.
El vino posee un compuesto que se llama resveratrol, y se trata de un potente antioxidante. El resveratrol es producido por la vid como método de defensa ante el ataque de plagas, enfermedades o situaciones de estrés. Se encuentra presente en mayor medida en los vinos tintos, y su proporción depende de muchos factores, como la variedad de uva, las condiciones en viñedo, la elaboración o la crianza en barrica.
Actualmente el resveratrol es fruto de numerosas investigaciones por su capacidad de oxidación de ácidos grasos, beneficios cardiovasculares, antiinflamatorio, etc, aunque queda mucho trabajo por hacer para llegar a las posibles aplicaciones de este compuesto sobre el ser humano.




