Desmontando falsos mitos: la pasta no engorda
Viernes, 27 de Agosto de 2010Aunque la pasta ha estado considerada muchos años como un alimento calórico, las últimas investigaciones desmontan esta teoría; de hecho, incluida dentro de una dieta equilibrada, incluso ayuda a adelgazar y a quemar las grasas.
En las últimas décadas, el consumo de pasta ha decaído en nuestro país, debido a su fama de “bomba calórica”. La era del culto al cuerpo decidió desterrarla de la dieta, alegando que engordaba y que era un alimento prescindible. Pero, por fortuna, los expertos en nutrición han acabado con esta teoría y han devuelto a la pasta a su merecido lugar en la saludable dieta mediterránea, e incluso como una aliada excepcional a la hora de perder peso.
Aquí tenéis varias sugerencias de paquetes para degustar la mejor pasta con el mejor vino:
Existen 5 buenas razones para tomarla…
- La pasta contribuye a la reducción de los niveles de colesterol LDL (el considerado colesterol “malo”)
- Diversos estudios científicos señalan que una alimentación basada en, al menos, un 50% de hidratos de carbono (el nutriente presente de forma mayoritaria en la pasta) favorece la prevención del infarto de miocardio.
- El consumo regular de pasta disminuye la probabilidad de padecer enfermedades tan frecuentes en las sociedades actuales como la obesidad, la diabetes, el infarto ó el cáncer, sobre todo si se trata del colorrectal.
- La pasta es rica en vitaminas B y E, y en minerales como calcio, fósforo, hierro, potasio y magnesio, por lo que fortalece el sistema neurológico; además, nos mantiene a salvo de depresiones y asegura el buen estado de la estructura ósea.
- La pasta ayuda a acabar con el insomnio. Son muchos los especialistas en nutrición que recomiendan ingerir una pequeña cantidad de pasta a la hora de la cena para dormir mejor y disfrutar de un sueño continuado.
Mucho han tenido que pelear los nutricionistas para convencernos de que la pasta no engorda, salvo si se toma acompañada de gran cantidad de ingredientes muy calóricos. Pero lo han conseguido, aportando pruebas fiables basadas en el análisis de la pasta y en su comportamiento nutricional:
- La pasta contiene una gran cantidad de agua y fibra, de ahí su efecto saciante y ligeramente laxante.
- Favorece el funcionamiento de la tiroides, indispensable para regular las funciones endocrinas.
- La energía procedente de los hidratos de carbono se absorbe más lentamente, por lo que permanece más tiempo en el organismo.
- La pasta actúa sobre la insulina, que controla la sensación de saciedad, y sobre neurotransmisores como la serotonina y la noradrenalina.




