Guía de Maridaje de Blancos (II): Sauvignon Blanc
Martes, 29 de Noviembre de 2011Ya estamos otra vez aquí, siguiendo con la serie de artículos sobre Maridaje de Blancos y dispuestos a ayudaros en vuestras combinaciones preferidas. En Vinummm queremos que podáis conocer todos los aspectos importantes en cada variedad de uva para que podáis aprender a elegir vuestros vinos según vuestros gustos y la comida que vayáis a degustar.
En nuestro primer artículo, hablamos de la que se considera la variedad blanca por excelencia, la Chardonnay. Ahora es el momento de continuar con otras variedades, que tienen características muy diferentes pero que son también apasionantes por las posibilidades que ofrecen.
La primera de ellas es la Sauvignon Blanc, variedad muy extendida por todo el mundo y que tiene el origen en las regiones francesas de Loira y Burdeos, aunque ahora hay grandes Sauvignon Blanc en Nueva Zelanda, Australia, Chile, España, Italia, e incluso en países de Europa del Este.
Aromas: Además de los aromas propios de la variedad que describiremos después, en función del suelo podemos distinguir algún aroma mineral, o más perfume en los suelos calizos. En cuanto a lo que nos da el proceso, si la uva macera con los hollejos, predominarán más los aromas afrutados, pero hace que el vino envejezca peor; por otro lado, si el vino fermenta en barrica, adquiere aromas a vainillas propios de la madera y suaviza los afrutados.
- Aromas frutales: limón, lima, melón, espárragos, pimiento verde, melocotón, nectarina, papaya.
- Florales: Menta, té verde, albahaca
- Minerales: sobre todo aromas a humedad
- Madera: de la barrica, humo, vainilla, tostado.
En boca: los vinos jóvenes y en especial, de climas templados, se caracterizan por tener un punto de acidez interesante que aporta mucho frescor, mientras que en climas cálidos, los vinos tienen más textura y consistencia. Si se realiza la segunda fermentación maloláctica, encontraremos incluso toques de mantequilla.
Maridaje: cuando el vino es joven, por su característica acidez, es perfecto para casi cualquier ensalada, o para platos con tomate, pimientos verdes, espárragos, o quesos como el feta o de cabra. También muy apropiado para el marisco o para pescados sabrosos. En general, el exceso de sal puede ser “apagado” por la acidez y la frescura de este vino. Para un aperitivo de anchoas en salazón y aceitunas, por ejemplo, un Sauvignon Blanc puede ir a la perfección.
Como veis, esta variedad puede ser utilizada en combinaciones difíciles para otros vinos por la característica acidez que aporta y por los aromas tan delicados, que hacen que no queden “tapados” los aromas de la comida.
Como particularidad, la Denominación de Sauternes, produce vinos dulces muy apreciados (con vendimia tardía) y que son perfectos para los postres.
Nada más, esperemos que podáis degustar esta variedad con alguna de las combinaciones que proponemos y volveremos en breve, para continuar con dos variedades muy españolas, el Verdejo y el Albariño.
¡Buen provecho!







