El Oporto, un cercano desconocido
8 de Abril, 2010En este artículo pretendo compartir algunas ideas interesantes para disfrutar el Oporto, uno de los vinos con más tradición e historia, pero que en nuestro país no está muy presente, quizá porque tiene competencia con los vinos Finos y Amontillados y sobre todo los Jerez que parecen ubicarse en el mismo segmento o por falta de olfato comercial de los bodegueros portugueses. Como siempre decimos, hay que probar de todo y los vinos Oporto son un tipo de vinos totalmente diferentes al resto y que merece la pena descubrir.
Este vino surgió de la necesidad en los siglos XVI y XVII de preservar los vinos, preferentemente de la humedad, durante el trayecto marítimo hasta los países consumidores, sobre todo Gran Bretaña. Estos vinos fortificados, se consiguen añadiendo brandy en el momento de la fermentación, con lo cual se consigue un mayor contenido de azúcar, mayor resistencia y un período de envejecimiento mucho mayor.
Ahora bien, ¿en qué momentos una copa de Oporto puede ser incomparable? Aquí van algunas sugerencias:
• Churchill Crusted Port
• Churchill Dry White Port
• Aperitivo Portugués
• Como aperitivo, una copa bien fría de Oporto Blanco seco es perfecta, por ejemplo, acompañando algún entrante salado como cualquier salazón o incluso frutos secos.
• Con platos de pescado ahumado como el salmón o el bacalao, el Oporto Blanco seco, también lo podemos probar con Foie y paté.
• Para contrarrestar un postre, nada mejor que una copa de Tawny ligeramente fría. Pruébalo con pasteles, compotas y tartas.
• Si nos apetece un queso fuerte (manchego, parmeggiano,…) nada mejor que una copa de Tawny a temperatura ambiente. Para quesos más suaves, combina mejor el Crusted.
• Durante la sobremesa o en una noche fría de invierno, después de cenar, una copa de Vintage o Crusted, con todo el sabor pleno y tradicional del Oporto y los aromas a madera que nos relajarán y ponen el complemento final perfecto a una buena reunión. Acompáñalo con un chocolate puro.
¡Buen provecho!





