Nuestro Objetivo

Los pimientos: joya nutritiva

8 de Octubre, 2012

Dulces, picantes, fritos, asados, rojos, verdes, amarillos…En multitud de presentaciones, el pimiento es un alimento repleto de nutrientes. Descubierto en Europa cuando Cristóbal Colón lo trajo, el pimiento es una “joya nutritiva” que aporta a tu organismo todos los oligoelementos necesarios para su funcionamiento, con el mínimo de calorías.

  • Su elevado contenido en agua lo hace muy recomendable a la hora de seguir dietas hipocalóricas.
  • Su componente mayoritario son los hidratos de carbono, gracias a los que nos aporta energía inmediata, al seguir una dieta restrictiva.
  • Su contenido en lípidos o grasas es prácticamente nulo.
  • Contiene altas dosis de caroteno – en especial los de color rojo  amarillo – y su aporte de vitamina C supera con creces al de la naranja o fresa. Por ello, destacan, sobre todo, sus propiedades antioxidantes.
  • Incorpora dosis importantes de vitaminas A, E B1 y B9 (esta última también llamada ácido fólico).
  • En cuanto a su contenido en minerales, ofrece buenas dosis de fósforo, potasio, magnesio o calcio.
  • Recientes estudios han demostrado que previene el riesgo de cáncer de vejiga y de páncreas.
  • Es diurético, antirreumático y antibacteriano.
  • Mantiene a raya la tensión arterial y el nivel de colesterol en sangre.
  • Sus carotenoides (luteína y zeaxantina) protegen de la degeneración macular, principal causa de ceguera entre las personas más mayores.
  • Las variedades más picantes facilitan la digestión, aunque deben evitarse en caso de úlcera gástrica.

Puedes degustar maridajes Gourmet basados en pimientos en los siguientes enlaces:

Un vino especialmente indicado para los pimientos suele ser el vino blanco afrutado como el Riesling, pero algo más atrevido podría ser un tinto Merlot, que con aromas herbáceos combina a la perfección. 

Los pimientos que pican fortalecerán tu organismo gracias a la capsicina, principio activo responsable de su picor, que actúa como un estupendo estimulante de la circulación sanguínea y de la vesícula biliar. El picor puede neutralizarse ingiriendo algún tipo de lácteo (leche o yogur natural). Puedes leer más sobre el picante en Artículo sobre el Picante.

Todos los pimientos debido a su alto contenido en celulosa provocan enseguida plenitud en el estómago. Si, además, tenemos en cuenta que su contenido calórico es bajo (apenas 18 calorías por cada 100 gramos), queda claro su protagonismo en el control de peso.

 

Pimientos

 


Trucos para triunfar

22 de Noviembre, 2010

Con este artículo iniciamos una serie que pretende dar recomendaciones variadas sobre temas que nos interesan y que pueden resolvernos la papeleta en más de una ocasión. ¡Seguro que alguna vez nos vendrán muy bien!

¿Sabemos diferenciar los pimientos de piquillo?
¿Cuántas veces hemos comprado supuestos pimientos de piquillo y luego nos han parecido pimientos normales, sin sabor y sin esa textura suave, sedosa que los caracteriza?
Hay varias formas de reconocerlos, aunque la más fiable, es buscar el sello de la DenominaDenominacion de Origen Piquillo de Lodosación de Origen que nos garantiza que ese producto es lo que dice ser. Entre ellas, por la fama que tienen los pimientos de Lodosa, tenemos que destacar la Denominación de Origen Piquillo de Lodosa. Otro aspecto que se puede comprobar es el color, que debe ser rojo intenso y casi oscuro, huid de pimientos con tonos rosáceos. Y algo que es definitivo, aunque para ello casi siempre hemos tenido que abrir el tarro o la lata: los bordes, donde se ha recortado el tallo, deben ser finos (en disminución) porque el piquillo es un pimiento pequeño y esos bordes son justo donde estaba el tallo; otros pimientos tienen ese borde grueso y se puede ver que ha sido recortado, esos son pimientos normales que los recortan para empequeñecerlos y que parezcan de piquillo.

¿Cómo quitamos los dosificadores de las botellas de licor con poco esfuerzo?
Las botellas de licor, como las de Patxaran, Orujo de hierbas, Brandy, etc… suelen ser botellas muy buenas, de vidrio grueso y casi siempre bastante bonitas y por eso nos pueden servir para muchos otros fines. Pero tienen la pega del maldito dosificador que nos da muchos quebraderos de cabeza cuando queremos quitarlo. Una forma segura y rápida es la que os indicamos en las fotos: con un cuchillo de pan (de los que tienen sierra), se corta en diagonal el plástico protector para evitar el cristal y se abre con el dedo el corte que hemos hecho. El plástico protector se debe desprender y el propio dosificador caerá sin más esfuerzo.

 

Quitar dosificador de botellas de licor

 

El jamón, mejor templado.
Cuando vayáis a comer jamón ya precortado, como casi seguro que lo tendréis en el frigorífico, tenéis que acordaros de sacarlo casi una hora antes de consumirlo y ponerlo ya en el mismo plato en el que lo presentaréis a temperatura ambiente. De esta forma se reblandecerá y soltará la grasa que hace que se aprecien más los sabores. De ninguna forma lo metáis al microondas aunque sólo sean unos segundos, porque probablemente la sal del jamón aparecerá y os estropeará la cena.

El vino tinto con crianza, nunca en nevera.
Seguro que muchas veces, habéis metido el vino en la nevera para refrescarlo un poco antes de comer. Si el vino es joven, o si es un día caluroso, puede ser una buena práctica, pero nunca tenemos que dejar que el vino tinto baje de 12-13 grados, ya que el frío hace que los aromas no se liberen (transición líquido – gaseoso se incrementa con la temperatura y por eso se liberan más aromas a unos 18 grados) y eso, sobre todo en tintos con crianza, con aromas de madera, hace que un gran vino pueda parecer simple y perder complejidad. Así que, si vais a beber un vino con crianza, una temperatura de 20 grados (temperatura ambiente) es casi preferible a una temperatura por debajo de los 14 grados.

Aquí tenéis una selección de jamón ibérico Denominación de Origen de Huelva, cortado a cuchillo, con un crianza de Ribera y con lomo ibérico para acompañar.

No os perdáis el siguiente artículo de la serie.
¡Que lo disfrutéis!