Maridaje de las Setas (II)
11 de Diciembre, 2012Continuamos nuestra serie de maridaje de las setas. En el primer artículo veíamos las opciones para combinar los Hongos, y ya empezábamos a entender las principales reglas para maridar las setas:
- Para setas de sabor fuerte, Tintos como Merlot o Pinot Noir, incluso algún otro tinto más potente como el Cabernet Franc pero con poco tanino, el tanino puede “aplastar” la delicadeza de las setas.
- Setas de sabor suave, en general, un Chardonnay puede ir a la perfección, al no aportar excesivos aromas frutales que podrían “confundir” los sabores de las setas.
Trataremos de ir variedad a variedad, proponiendo combinaciones e incluso recetas que pueden satisfacer nuestros exigentes paladares.
Cantharellus: también llamada trompeta amarilla o angula de monte, muy apreciada y que además, se conserva muy bien, tanto desecada como en aceite o incluso congelada. Una forma de cocinarlas es salteadas con puerro y con gulas, enlace a receta:- Vino recomendado: Chardonnay, uva con toques minerales y aromas suaves para no tapar el sabor suave de esta seta.
- Shiitake: seta de sabor intenso, mineral y terroso, que nos puede dar mucho juego en el maridaje:
- Si elegimos una preparación como el salteado con gambas y gulas: Podemos maridar con Chardonnay en este caso para dejar que las setas desplieguen todo su aroma junto al sabor delicado de las gambas.
- Si la preparamos con salsas de tomate, (por ejemplo en un plato de pasta), podemos combinarlo con un Merlot.
- Coprinus Comatus (Barbuda). Uva muy apreciada pero muy delicada, en cuanto se recolecta, hay que comerla inmediatamente o se ennegrece muy rápido y se licúa haciéndola incomestible.
- Una sugerencia, un poco elaborada pero riquísima, Coprinus rellenos de foie.
- Vino recomendado: para esta preparación con foie, que aporta grasa y sabor untuoso, un vino que corte esa untuosidad, como el Sauvignon Blanc, o incluso un Cava, que marida perfectamente con las frituras y que como tiene un poco de acidez, también acompaña al foie.

- Lactarius Deliciosus (Níscalos): seta muy apreciada en Cataluña (Rovellons) y en otras regiones, y por lo tanto, con múltiples preparaciones conocidas. Aquí van unas cuantas:
- Al horno con patatas y cebolla: se cortan las patatas en láminas y se meten al horno a 200 grados. 15 minutos después se añade la cebolla cortada en juliana. 10 minutos después, añadimos las setas y rociamos bien de aceite.
- Salteado con ajo y bacon: en una sartén doramos los ajos cortados en láminas y el bacon y retiramos. En el mismo aceite salteamos los níscalos cortados en trocitos, durante más o menos 6-7 minutos. Para servir, emplatamos y añadimos por encima los ajos y el bacon. El maridaje para este caso, puede ir a un PinotNoir, un Merlot o incluso algún otro tinto suave, que no tenga mucho tanino.
- Pastel de pimientos y guiso de rovellón. Podéis ver la receta en enlace.
- Vino recomendado: en general, como es una seta de sabor suave, debemos elegir un vino que no le pise, un Chardonnay, por ejemplo, aunque en un guiso acompañado de tomate o pimientos, podemos darle un toque ácido con el Sauvignon Blanc, o un Txakoli (sobre todo en la preparación con tomate).
- Lepista Nebularis (Pardillas). Seta de sabor fuerte y algo tóxica, por lo que requiere un tiempo de cocción largo. Con esta sencilla precaución, se puede consumir sin problemas.
- Un salteado con ajo y bacon, puede ser una forma rápida de preparación y muy sabrosa.
- Revuelto: igual que el salteado anterior, pero añadiendo huevos y mezclando (sin batir) toda la mezcla en la sartén.
- En general, la pardilla al tener sabor fuerte, requiere un tinto con cuerpo como un Cabernet Franc o Cabernet Sauvignon (los toques especiados de estas variedades, van muy bien con esta seta).
- Algo tan sencillo como una carne guisada de cordero, adquiere un sabor especial si incorporamos las pardillas a la salsa. La mejor forma de hacerlo es pochar primero las pardillas troceadas con un poco de aceite de oliva y ajo durante unos 10 minutos. Si no disponemos de pardillas (no suele comercializarse), podemos utilizar otro tipo de setas, o incluso un surtido de diferentes setas del bosque. A continuación vamos agregando los ingredientes de la salsa que queramos añadir (a gusto del consumidor) aunque a mí me gusta mucho la que tiene base de tomate y algunas verduras que luego trituramos para añadir a la salsa y que aporten consistencia. Al estar hablando de una carne suave como la del cordero y de setas, el mejor maridaje sería con un Merlot.
- En general, las seta de cardo, plateras, etc… con sabores suaves deben maridar con un vino blanco, que en función de cómo las preparemos, puede ir desde un Chardonnay (en preparaciones más puras), a algo más ácido como un Sauvignon Blanc para preparaciones con tomate o salteados con verdura, o algún vino más afrutado como un Riesling, si acompaña a pescados, por ejemplo.
Nada más, esperamos que estos artículos sirvan para que seáis unos auténticos expertos en las preparaciones de las setas.







