Guía de Maridaje de Tintos: Merlot
21 de Febrero, 2012Tradicionalmente considerada como la “segundona” en Burdeos, por detrás de la omnipresente Cabernet Sauvignon, nos encontramos con una variedad suave, jugosa, melosa, con un despliegue aromático impresionante y que hace las delicias de aquellos aficionados que quieren un vino fácil de beber y apreciar: la Merlot. Tiene además, una anécdota curiosa cuando a principios de los 90, en un programa de Televisión estadounidense, se emitió un reportaje sobre la “Paradoja francesa”, país donde se consumen grandes cantidades de grasa y el porcentaje de infartos de miocardio, es muy inferior a otros países con consumo menor de grasa. Esto provocó un incremento exponencial de la cantidad de vino consumido en Estados Unidos. Podéis leer más sobre esta bonita historia y el componente que la motivó (el resveratrol) en el siguiente artículo: El vino es algo más.
La Merlot es una uva originaria de Burdeos, pero que donde encuentra su verdadera casa es en climas templados, ni muy frios ni muy cálidos. Por esta razón, se encuentra en muchísimos países de los dos hemisferios.
En un vino Merlot encontraremos muchos aromas diferentes, algunos a frutas del bosque, cerezas, frambuesas, ciruelas, incluso pastel de frutas, otros con aromas herbáceos muy marcados, toques terrosos o minerales, setas, pero lo que todos tienen en común es que tienen un tanino suave y sedoso. Quizá por eso son tan fáciles de beber y son muy aceptados en cualquier mesa, por su baja astringencia y su paso suave por la boca, ya que como claves, podemos decir que presenta algo más de acidez que otras variedades tintas y menos taninos.
Maridaje: podemos situar a la Merlot a medio camino entre el Pinot Noir y el Cabernet Sauvignon, así que podemos probar el Merlot con muchos platos diferentes, aquí va una pequeña lista:
- Casi cualquier guiso cocinado con verduras, cebolla, ajo y tomates.
- Pescados azules como el atún o el bonito; salmón, trucha y todos aquellos que tengan sabor fuerte y grasa.
- Gambas o langostinos cocinados con panceta o jamón.
- Carnes guisadas, como cordero, con hierbas, aceitunas y sobre todo, con setas.
- Cualquier plato de setas o acompañamientos de hierbas.
- Una gran variedad de verduras, por ejemplo, cocinadas a la plancha.
- Y más cosas que se nos ocurran, ya que es una variedad que admite muchísimas combinaciones.
Pruébalo en:








