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Se puede asegurar que muchas veces hemos oído hablar de esta región. Tierra de una gastronomía reconocida en todo el mundo, donde se veneran las montañas y la naturaleza, y a la vez, se abraza el mar como el gran hermano que nos sustenta con sus preciados tesoros. Es tierra de exploradores, montañeros, marineros, y sobre todo, cocineros. Aquí nació la primera persona que dio la vuelta al mundo, varios de los montañeros que más "ochomiles" tienen en su haber, marineros que cazaban ballenas en Terranova y grandes maestros de la cocina, sumando muchas estrellas Michelín y reconocidos a nivel mundial: hablamos del País Vasco, Euskadi, donde cada paso que damos huele a gastronomía y naturaleza. Podríamos escribir multitud de artículos sobre estos temas en el País Vasco, pero queremos mostrar un recorrido poco conocido por el gran público: las grandes cascadas, y el Txakoli, orgulloso emblema de una región a medio camino entre la montaña y el mar. Comenzamos nuestro recorrido por la capital, Vitoria, declarada Capital Verde europea del 2.012, resultando fácil darse cuenta del porqué. Jardines, árboles, parques se suceden continuamente y permiten ver lo amigable que puede ser una ciudad para vivir. Además, desde el punto de vista gastronómico, casi con toda seguridad coincidiremos con algún festival gastronómico, de pintxos, cazuelitas, Vino, etc... que harán nuestras delicias, no en vano, varios de los mejores vinos de Rioja pertenecen a la Rioja Alavesa (ver artículo sobre La Rioja Alta, enlace). Al final de este artículo, en los enlaces de interés, se puede encontrar en el sitio Web de Turismo de Vitoria, la Ruta de Pintxos, imprescindible para entender la tremenda afición a la gastronomía existente en la ciudad. Pero no queremos detenernos en Vitoria, que podría ser objeto de un artículo especial, sino que nos encaminaremos hacia Bilbao por la autovía de Altube, y en cuanto pasemos el pueblo de Murgia, nos desviamos hacia Orduña (desvío Izarra-Orduña) por una carretera comarcal. Recorreremos pueblos típicos de la campiña alavesa, y rápidamente llegaremos a Gujuli, lugar de nuestra primera parada. Aquí, oculta entre robles centenarios, se encuentra la fantástica cascada del Oiardo, afluente del Altube de 105 mts. de altura. Esta cascada es muy agradecida, ya que casi en cualquier estación tiene agua, e incluso en época lluviosa el torrente que cae por su acantilado es francamente impresionante. Foto Cortesía de Asier Atxa. Puedes ver más fotos en su Galería. Continuamos nuestro viaje hacia Orduña, y rápidamente llegaremos a un pequeño puerto de montaña que deberemos descender, pero no sin antes detenernos en algún apartadero para admirar el Valle de Orduña, con un fenomenal acantilado a nuestro frente que es nuestro destino, ya que por esas paredes se precipita el río Nervión en una caída vertiginosa. En cuanto descendemos el puerto, torcemos a la izquierda hacia el pueblo de Artomaña, y entre viñedos de Hondarribi Zuri, nos encontramos la bodega Eukeni, donde se elabora un Txakoli muy especial y muy recomendable. Merece la pena una parada para ver el proceso de elaboración de este vino tradicional vasco.  Después de ver la bodega, continuamos hacia Orduña, pero sin detenernos en el pueblo, continuamos hacia el Sur, dirección Berberana, para ascender el impresionante puerto de Orduña, donde pondremos a prueba nuestra pericia como conductores. Cuando hayamos llegado a la parte alta del puerto, continuamos hacia el sur y enseguida nos desviamos a la izquierda por una carretera en mal estado (Parque del Monte de Santiago) que nos lleva hacia nuestra segunda maravilla de la naturaleza, el Salto del Nervión. A pesar de ser una de las cascadas más altas de Europa (270 mts.), no está considerada como tal porque su curso de agua es muy intermitente y durante gran parte del año, no desciende ni una gota de agua. En cualquier caso, la vista que se puede apreciar desde el mirador (colgado en el vacío), es impresionante y no apta para personas con vértigo. Podemos apreciar otra vista de la cascada, en la parte baja del valle, si cruzamos el pueblo de Délica, por el camino del río, y cuando lleguemos al Restaurante El Infierno (muy recomendable para reponer fuerzas), continuamos el curso del río por una sucesión de pequeños saltos de agua y pozas, hasta llegar al pie de la gran cascada después de un paseo inolvidable. Sólo nos queda desandar nuestros pasos, para volver a Orduña y disfrutar de su oferta hostelera alrededor de la plaza porticada, o cuidar nuestro cuerpo en el Balneario, situado en la antigua Aduana construida en el siglo XVIII. Aquí bien podremos degustar alguno de los platos típicos de la región, bien regados con un Txakoli. Otra opción que disponemos en este valle, es seguir la Ruta del Txakoli donde nos adentraremos en el maravilloso mundo de este vino tan arraigado a esta naturaleza y a este clima. Continuaremos nuestro viaje gastronómico y enológico, hacia el mar, la costa de Vizcaya. Pero eso es otra historia... Nota de Seguridad: los siguientes enlaces son externos y por lo tanto no están protegidos por el sello de Confianza del portal Vinummm.com. Por favor, tenga en cuenta este condicionante a la hora de acceder a estos contenidos. Enlaces de interés:
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